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Expediciones de España en el Pacífico Noroeste: Expedición de Heceta y La Bodega y Quadra (1775)

mapa Expedición Heceta y La Bodega y Quadra


 

El virrey Bucareli, ya que la primera expedición (Pérez Hernandez) no había llegado tan al norte como se había planeado, se decidió organizar una segunda expedición. Por esas fechas, ya habían llegado a la base naval de San Blas, un grupo de oficiales recién titulados en las mejores academias navales de España, y que habían sido expresamente asignados con el fin de ayudar a completar esta importante expedición. El virrey puso al mando al teniente Bruno de Heceta y Juan Pérez participaría nuevamente, esta vez como segundo al mando y piloto.

La expedición, compuesta por 160 hombres, de nuevo en su mayoría españoles de origen mexicano, iba equipada para un año y partió el 16 de marzo de 1775 con el objetivo esta vez de llegar hasta los 65ºN, descubrir los asentamientos rusos y tomar posesión de las tierras descubiertas para la Corona. Iban tres barcos: el Santiago, con 90 hombres y capitaneado por el propio Heceta y como segundo con Pérez; el paquebote San Carlos, capitaneado por Miguel Manrique, que llevaba suministros para la expedición; y el Sonora, oficialmente el Nuestra Señora de Guadalupe, un barco de escolta y abastecimiento inicialmente al mando de Juan Manuel de Ayala y luego comandada por Juan Francisco de la Bodega y Quadra, el único oficial español de origen mexicano de la expedición. Esta goleta, de 11 m y con una tripulación de 16 hombres, había sido expresamente acondicionada para afrontar las fuertes olas y los vientos implacables de las zonas de bancos de arena y arrecifes, y serviría de complemento para llevar a cabo el reconocimiento y los levantamientos cartograficos de la costa, y podría tocar tierra en los lugares en que el Santiago, mucho mayor, había sido incapaz de hacerlo en su viaje anterior. De esta manera, la expedición podía reclamar oficialmente todas las tierras al norte de México que visitase.

A los tres días de partir el capitán del San Carlos, Miguel Manrique, supuestamente enloqueció. Heceta transfirió a Ayala al mando y le ordenó regresar a San Blas para que recibiese atención y luego reincorporarse a la expedición. A De la Bodega y Quadra se le encomendó la pequeña Sonora con Francisco Antonio Mourelle como piloto, y los dos forjaron una amistad fuerte y duradera. Tras regresar a San Blas, el San Carlos repostó en Monterrey (California), pero no logró alcanzar al resto de la flota y Ayala decidió explorar la zona de la bahía de San Francisco, siendo su tripulación los primeros europeos conocidos que entraron en ella. A mediados de septiembre regresaron a San Blas.

Los otros dos barcos, el Santiago y la Sonora, navegaron juntos hacia el norte, aunque el Sonora demostró ser peor barco de lo esperado en aguas abiertas, debiendo de ser incluso remolcado en ocasiones por el Santiago. A pesar de una travesía difícil y sinuosa, los barcos avistaron finalmente la costa de California el 9 de junio de 1775. Anclaron en la bahía durante dos días, comerciaron con los indios, y reclamó formalmente lo que hoy es la bahía de Trinidad antes de zarpar de nuevo.

Toma formal de posesión

Siguieron navegando y el 11 de julio volvieron a avistar tierra, esta vez una tierra verde e irregular, la costa del actual estado de Washington. Anclaron en una bahía y el Sonora, más próximo a la costa, fue abordado por nueve canoas de nativos quinault, que les recibieron amistosamente y les conminaron a ir a tierra y con quienes intercambiaron regalos.

El 12 de julio, un grupo selecto de hombres del Santiago —el comandante Heceta, el padre Benito de la Sierra, don Cristóbal Revilla, el cirujano don Juan González y Juan Pérez— realizaron un desembarco para llevar a cabo el acto formal de la posesión. Llegaron con éxito a la costa y se convirtieron en los primeros no-indios que ponían sus pies en lo que hoy es el estado de Washington y tomaron formalmente posesión de esa tierra. De ese modo podría ser oficialmente considerada como parte de México y parte del Reino de España. En una ceremonia, Heceta nombró el lugar de desembarco como rada de Bucareli, en honor del virrey (ahora se conoce como bahía Grenville, estado de Washington). Aproximadamente una hora después de tomar posesión, la pequeña lancha regresó rápidamente a la seguridad de los grandes buques. El acto fue un acontecimiento histórico, pero que quedó ensombrecido ese mismo día cuando el Santiago quedó atrapado en una zona de bajíos rocosos y debió de esperar a una nueva marea, a una distancia de una milla. Desde el Sonora, Bodega envió un grupo de desembarco de siete miembros para obtener agua dulce y leña. Cuando la pequeña lancha llegó a tierra, unos 300 guerreros quinault surgieron del bosque y masacraron a los siete tripulantes. Bodega lo vio con horror a través de su catalejo, pero no pudo hacer nada. Varios nativos remaron luego en canoas y trataron de subir a bordo del pequeño Sonora. Bodega ordenó entonces disparar y mató e hirió a varios de los quinault de las canoas, y con una trabajosa maniobra dada la pequeña tripulación restante, logró reunirse con el Santiago, que no había advertido la refriega. Ambos capitanes decidieron no tomar represalias —tenían órdenes de «no ofender a los indios y hacer uso de las armas sólo en defensa propia»— y continuar la expedición. Transfirieron seis hombres a la Sonora, nombraron el lugar como punta de los Mártires y prosiguieron rumbo hacia el norte.

El escorbuto había debilitado tanto la tripulación del Santiago que los barcos se separaron en la tarde-noche oscura del 29 de julio de 1775. El Santiago siguió rumbo norte hasta lo que hoy es la frontera entre el estado de Washington y Canadá, que alcanzó el 11 de agosto. En su viaje de vuelta al sur en el Santiago y con una tripulación reducida, Heceta descubrió una gran bahía que penetraba hacia el interior. Trató de navegar en ella, pero las fuertes corrientes lo impidieron, incluso desplegando completamente las velas. Su tripulación era tan reducida que no podían manejar el ancla para esperar mejores condiciones. Escribió que las corrientes turbulentas lo llevaron a creer que era la boca de un gran río o un pasaje hacia otro mar. Más tarde, adivinó lo que es el estrecho de Juan de Fuca. Llamó a la entrada de la bahía como Bahía de la Asunción (dado que en esa semana se celebrada la correspondiente fiesta religiosa) y realizó un mapa de lo que podía distinguir aguas afuera de la barra del río, que más adelante resultará ser el río Columbia. Más tarde, los mapas españoles a menudo mostraban el estuario del río Columbia, con el nombre de Entrada de Hezeta, Río de San Roque, y variantes similares.

El viaje de la Sonora

El Sonora, con Bodega y Quadra al mando, tras separarse se encaminó hacia la costa, que siguió hacia el norte hasta alcanzar el 15 de agosto las aguas del Sitka Sound, cerca de la población actual de Sitka, en Alaska. Allí los españoles realizaron numerosos «actos de soberanía», nombrando y reclamando el puerto de Bucareli (en el Bucareli Sound), el puerto de los Remedios y el monte San Jacinto (renombrado como monte Edgecumbe por el explorador británico James Cook, tres años después). Siguieron hacia el norte hasta que en última instancia llegaron hasta una posición en la latitud 59°Norte, casi la estipulada en sus órdenes, y el 8 de septiembre, decidieron reemprender rumbo al sur, con la tripulación y su comandante enfermos y sufriendo de escorbuto dada la carencia de alimentos. Con sólo dos marineros sanos a bordo, el Sonora, ancló finalmente en la bahía de Monterey el 7 de octubre , cinco semanas después de que lo hubiese hecho Heceta con el Santiago. Bodega y Quadra y Mourelle (su segundo piloto), y una inexperimentada tripulación nativa del actual México, habían logrado sobrevivir a numerosos peligros en su pequeño barco.

Bodega y Mourelle tuvieron que ser llevados a tierra para recuperarse. Durante las siguientes semanas los dos comandantes y la tripulación del Sonora recobraron la salud gracias a los misioneros y a sus compañeros del Santiago. El 1 de noviembre ambos barcos partieron nuevamente y juntos se dirigieron al sur a San Blas, para informar de sus aventuras y logros al virrey y a Carlos III, rey de España. El 3 de noviembre Juán Pérez falleció de escorbuto y se le hizo un sepelio en el mar, con una misa, una salva de disparos y un cañonazo final. Fue considerado un verdadero héroe, después de haber dirigido las expediciones europeas por tierras desconocidas y será la inspiración para que otros le siguieran.

ENLACES DE INTERÉS:

El Noroeste Americano Bruno de Hezeta y J. F. Bodega y Quadra …
https://sge.org/…expediciones/…expediciones…/el-noroeste-americano-bruno-de-hezet…

Bruno de Heceta – Wikipedia, la enciclopedia libre
https://es.wikipedia.org/wiki/Bruno_de_Heceta

Juan Francisco de la Bodega y Quadra – Wikipedia, la enciclopedia libre
https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Francisco_de_la_Bodega_y_Quadra

Expedición en el Pacífico Noroeste (1775) | Viajes navales
https://viajesnavales.wordpress.com/2014/…/expedicion-en-el-pacifico-noroeste-1775/

 

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