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Crucero Reina Regente (1888 y 1910)

Reina Regente (1888)

 

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El Reina Regente (1888) fue un crucero protegido construido por la ingeniería naval militar en España para la Armada en los astilleros de Thompson – Clydebank. Fue un barco pionero en muchos sentidos, pero el conjunto resultante no funcionó bien.


 

Reina Regente (1910)

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El Reina Regente (1910), fue un crucero protegido de la Armada Española, siendo el segundo buque con este nombre, tras el hundimiento del primer crucero protegido Reina Regente en 1895 cerca de Cádiz.


 

El Reina Regente (1888). Fue el primer crucero español de moderna factura del que dispuso la España de la Restauración, teniendo como armamento principal cuatro piezas individuales González Hontoria de 240 mm, lo que posiblemente, acabó costando su hundimiento al comprometer el peso de estas piezas en comparación con su desplazamiento la estabilidad del buque.
En septiembre de 1892, acudió a Génova como parte de la Escuadra de Instrucción para asistir a los actos del IV Centenario del Descubrimiento de América. En abril de 1893 partió hacia La Habana, donde recogió una réplica de la nao Santa María, para remolcarla hasta Hampton Roads, donde ambos buques participaron en una revista naval internacional.
El 9 de marzo de 1895 zarpó de Cádiz hacia Tánger el Reina Regente, en lo que sería su última misión, devolver la embajada del Sultán a Marruecos, cosa que realizó. El día siguiente amaneció con fuerte viento, cielo muy nublado y mar picado, pero su comandante, el capitán de navío Francisco Sanz de Andino, deseaba regresar de inmediato para poder acudir al día siguiente a la botadura del crucero acorazado Carlos V. Ya en aguas del estrecho, se vio parar al Regente y luego dar grandes bandazos en medio del temporal de fuertes vientos del S.O. En los días siguientes se emprendió la búsqueda con la esperanza de encontrarlo resguardado en algún puerto africano, pero la desgracia se confirmó días después, al encontrarse en las playas de Tarifa y Algeciras algunos restos del naufragio. Sus 420 tripulantes desaparecieron con el buque y sólo se salvó un marinero que quedó borracho en Tánger. Una de las mayores pérdidas de vidas humanas en la Armada, con la excepción del hundimiento del crucero Baleares y donde está en primera fila en número de víctimas el Castillo de Olite con alrededor de 1476 personas fallecidas en el hundimiento.

El Reina Regente (1910) Entró en servicio en 1910. En junio de 1911, fue enviado a Gran Bretaña en representación de la monarquía española, para participar en la revista naval celebrada en Spithead, con motivo de la coronación del rey Jorge V. En julio, desde Santander dio escolta al Giralda, que llevaba a bordo al Rey Alfonso XIII hasta Inglaterra donde participó en las regatas de Cowes, regresando en agosto. Tomo posteriormente parte en las operaciones del norte de África, en las que llevó a cabo diversos bombardeos contra las cabilas rifeñas insurgentes.
En enero de 1912, sufrió una importante avería cuando se encontraba en las proximidades de la desembocadura del río Kert; al saltar la tapa de un Kingston (válvula de fondo empleada para la toma de agua de mar, para descarga ó inundación rápida de la nave) de la sala de máquinas de estribor. Con la ayuda del cañonero Laya, se evitó el hundimiento del buque al embarrancarlo en una playa cercana; dirigiéndose más tarde a Cartagena para ser reparado escoltado por el crucero acorazado Princesa de Asturias.
A finales de 1912, fue enviado a la conflictiva zona de los Balcanes, donde el estallido de la guerra greco-turca había creado fuertes tensiones, para proteger a los súbditos españoles establecidos en Turquía, quedando estacionado el 13 de noviembre frente a Constantinopla.
A mediados de 1913, fue destinado de nuevo al norte de África, donde participó en misiones de patrulla y castigo de las cabilas rifeñas rebeldes del litoral.
En junio de 1913, bombardeo los restos del cañonero Concha, encallado en la costa marroquí para evitar que cayeran estos en manos de las cabilas.
A partir de 1914 fue empleado como buque escuela de guardiamarinas de la Escuela Naval, realizando diversas travesías, limitadas durante la I Guerra Mundial al litoral peninsular e Islas Canarias.
A partir de 1915, experimento una serie de deficiencias en sus máquinas, obligándolo a frecuentar los astilleros para ser reparado.
En octubre de 1918, en el curso de un viaje de instrucción, el buque quedó a la deriva y tuvo que ser remolcado a puerto por el crucero Reina Victoria Eugenia. En los años siguientes, realizó diversos viajes de instrucción por el Mediterráneo y el Atlántico, pero siempre a velocidad reducida.
A partir de 1921, fue destinado de nuevo a patrullar en las aguas marroquíes, donde efectuó varias acciones bélicas. En 1922 fue asignado a la zona de Canarias.
En 1924 entró en la base naval del Arsenal de La Carraca (Cádiz) para ser sometido a trabajos de carenaje, el mal estado en que se encontraban sus máquinas y calderas desaconsejaron cualquier trabajo.
En 1926 fue dado de baja de la Armada Española.
En 1929 se vendió, por 535 000 pesetas, para chatarra.

ENLACES DE INTERÉS:

Reina Regente (1888) – Wikipedia, la enciclopedia libre
https://es.wikipedia.org/wiki/Reina_Regente_(1888)

Reina Regente (1910) – Wikipedia, la enciclopedia libre
https://es.wikipedia.org/wiki/Reina_Regente_(1910)

LA TRAGEDIA DEL REINA REGENTE | Vida Marítima
https://vidamaritima.com/2010/06/la-tragedia-del-reina-regente/

 

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